A propósito de un correo en que se me informaba que los actos de aniversario de la DC -28 de Julio- se postergaban en Ñuñoa para el 3 y 4 de Agosto lo que no dejó de sorprenderme, se me ocurrió una idea parecida respecto a nuestro Bicentenario, con lo cual me sorprendí a mi mismo.
Dado que no hay en curso ningún proyecto en ejecución, ni ideas que estén por convertirse en proyectos y ni siquiera sabemos que vayamos a celebrarlo, propongo postergar la celebración del Bicentenario indefinidamente.
Para evitar la creación de una comisión que se aboque a entregar proposiciones sobre si es posible o conveniente dicha postergación, podríamos pensar en condicionar la celebración para cuando ocurran alguno o varios de estos eventos:
- El Congreso apruebe el cambio del sistema binominal.
- Tengamos los recursos que justifiquen una celebración.
- Hayamos concretado una Alianza Estratégica con nuestros hermanos argentinos.
- Esté de vuelta José Miguel Insulza. ¡ por Dios el tipo echado de menos!
- La U le haya pagado la deuda a la Tesorería.
- La belleza del pensar haya alcanzado 5 puntos de rating.
- Empezar a preparase para el Tricentenario.
En fin, a cada uno se le pueden ocurrir otras alternativas, pero como vamos justificaremos lo charcha de nuestra celebración con la ponderación, austeridad y responsabilidad de los chilenos.
Me tinca que la gran novedad del Bicentenario será... una gran celebración en el Parque Forestal todo el día y con un desfile de artistas, por eso está tan guardada.
Muchachos y muchachas están flojos para escribir, he revisado diferentes blogs y los "comments" brillan por su ausencia, les recuerdo que pensar sin decir seca igual el cerebro, así es que manos a la obra.
Ah, andan unas encuestas circulando, no les hagan caso la realidad supera cualquier encuesta.
Dado que no hay en curso ningún proyecto en ejecución, ni ideas que estén por convertirse en proyectos y ni siquiera sabemos que vayamos a celebrarlo, propongo postergar la celebración del Bicentenario indefinidamente.
Para evitar la creación de una comisión que se aboque a entregar proposiciones sobre si es posible o conveniente dicha postergación, podríamos pensar en condicionar la celebración para cuando ocurran alguno o varios de estos eventos:
- El Congreso apruebe el cambio del sistema binominal.
- Tengamos los recursos que justifiquen una celebración.
- Hayamos concretado una Alianza Estratégica con nuestros hermanos argentinos.
- Esté de vuelta José Miguel Insulza. ¡ por Dios el tipo echado de menos!
- La U le haya pagado la deuda a la Tesorería.
- La belleza del pensar haya alcanzado 5 puntos de rating.
- Empezar a preparase para el Tricentenario.
En fin, a cada uno se le pueden ocurrir otras alternativas, pero como vamos justificaremos lo charcha de nuestra celebración con la ponderación, austeridad y responsabilidad de los chilenos.
Me tinca que la gran novedad del Bicentenario será... una gran celebración en el Parque Forestal todo el día y con un desfile de artistas, por eso está tan guardada.
Muchachos y muchachas están flojos para escribir, he revisado diferentes blogs y los "comments" brillan por su ausencia, les recuerdo que pensar sin decir seca igual el cerebro, así es que manos a la obra.
Ah, andan unas encuestas circulando, no les hagan caso la realidad supera cualquier encuesta.
