Monday, December 05, 2005

Que Quede Escrito

Voy a votar por la Michelle, altiro, de una. Me parece sorprendente que se crea que la Concertación se fortalece o se le anima a ser más progresista, obligándola a una segunda vuelta. Creo que es exactamente al revés, se le obliga a negociar y si creemos en la democracia, una derecha más fuerte implica un gobierno más débil, más consensuado, mientras más cerca del empate se esté, mayor es el mandato para tomar en cuenta a los casi ganadores. Qué fuerza pueden exhibir los que voten en segunda por la Concertación, si sólo lo hacen por el mal menor, por temor a la derecha. Un gobierno de segunda vuelta, es un gobierno por el no cambio, ¿ no será que los que esten pensando en dar el voto en segunda vuelta quieren eso: el no cambio?
Quiero que mejore sustantivamente la distribución del ingreso, que se acabe el binominal, que las minorías estén representadas en el Parlamento, que haya desarrollo sostenible y sustentable, que cada uno tenga más seguridad en el empleo, en la salud, en la educación de sus hijos, en su casa, que terminen los campamentos y los allegados con casas de verdad y no mediaguas, que se respeten los derechos de los trabajadores. No atino a comprender como podría acercarme mejor a esos objetivos, eligiendo un gobierno en segunda vuelta, en vez de ganar a la primera. Tengo más derecho a exigir si elijo por temor en segunda, que si voto convencido de una? Más humilde que Condorito, pido una explicación.

2 comments:

Marcelo J. Ramírez V. said...

Suscribo gran parte de tus comentarios estimado Toño. Al igual que tú, también he escuchado a algunos militantes DC planteando la peregrina tesis de que es mejor que la Bachelet gane en segunda vuelta, para resguardar la capacidad de negociación de la DC y para que, simultáneamente, el triunfo de Adolfo no sea tan notable.

Tú sabes que yo tengo mis diferencias ese estilo de hacer política y ese tipo de liderazgo, no obstante tampoco comulgo con estos juegos de suma cero. Sé que no es el momento, pero esperaré tus análisis (que seguro harás más adelante)acerca de la pelea que se avecina al interior de la DC ("príncipes" o "rucios" o "colorines" ¿estará por ahí la alternativa correcta?).


Pd. Mi entusiasmo es contenido ante la posibilidad de cambios tan trascendentes como los que tú planteas. Todo dependerá finalmente del tipo de liderazgo que consolide la Bachelet. Te escribiré algo más largo al respecto en próximo envío.

Jaime Hales said...

Todo dependerá de lo que hagamos nosotros. Los barones y baronesas (o príncipes y princesas)serán ni más ni menos que los sepultureros d ela esperanza. La monarquía es un retroceso.
De acuerdo con Toño.
Oajalá tengamos fuerzas para orzar a la derecha y a los nuestros para hacer las reformas necesarias.