Friday, July 07, 2006

Hablemos de ....¡Futbol?

En el futbol cada partido se enfrenta con una estrategia definida que tiene que ver con el objetivo buscado, con la posición en la tabla, con la exigencia de sus hinchas. Las tácticas han variado mucho. Elegir bien los jugadores sin embargo es siempre clave.
El arquero sigue siendo una pieza vital, un arquero solvente hace que el equipo juegue menos tenso, cometa menos errores, intente jugadas más espectaculares; un arquero inseguro transmite eso a sus compañeros y todo se hará menos pulcro, será conveniente tirar la pelota a la galería, más difícil que se intente una gambetta, puede provocar peleas entre compañeros del mismo equipo. El arquero debe gritar, ordenar.
Existe hoy línea de tres en el fondo con dos laterales que volantean y pueden llegar al arco rival y tambien ser defensas, o equipos más protegidos con línea de cuatro, eso depende de las características de los jugadores que se tenga y del rival, si el rival muestra debilidad no tiene punch, le cuesta producir situaciones de gol se muestra desorientado es preferible línea de tres y tener más caudal ofensivo. Las ocasiones de gol no se acumulan para el partido siguiente, no se pueden guardar hay que aprovecharlas.
En el medio, existen varias alternativas: dos barredores de contención cuando sabemos que el rival tiene poder de ataque y buena creación, un rombo con un contenedor y dos carrileros para abrir la cancha más un creador que tiene como opciones de ataque los carrileros y el o los delanteros, si el rival está débil.
Arriba, se puede con un punta y un acompañante más retrasado o con dos puntas. Lo importante de hoy es el volumen ofensivo que no necesariamente está constituido por delanteros natos sino por la variedad de jugadores que pueden, porque saben, llegar arriba para finiquitar ellos mismos o abrir la oportunidad al goleador o provocar todo tipo de opciones: buenos centros, desborde por las puntas, tiro de media distancia, pared corta o larga, en fin se trata de llegar al arco contrario creando peligro sin repetir siempre la misma jugada.. Muchos haciendo buenas jugadas vuelven loco al rival.
En el fútbol actual es muy difícil la improvisación, las funciones están muy definidas y se paga caro el improvisar. Uno se da cuenta de inmediato cuando un técnico improvisa, porque normalmente el equipo se desordena o nunca se ordena y cojea, no tiene salida por un lado, no interrumpe el ataque contrario a tiempo, no se cierra y se cuelan los delanteros rivales aunque no sean muy buenos, incluso a los que nos gusta mucho el fútbol lo podemos predecir antes que empiece el partido o a los pocos minutos de iniciado.
Otra cosa que normalmente hacen los entrenadores es que a los jugadores jovenes o nuevos en el equipo se les va poniendo de a poco, se le van entregando responsabilidades en la medida que adquieren rodaje. Ha pasado en algunas partes, que los dirigentes se han gastado mucha plata para hacer un equipo de estrellas y ha sido un rotundo fracaso.
La otra necesidad en la cancha, es que siempre hay que tener un jugador que pueda echarse el equipo al hombro cuando las cosas no están saliendo cuando los méritos del rival o los errores propios hacen perder la brújula, cuando se cae en un pozo de sombra; ése jugador es distinto al arquero, es un hombre de campo, normalmente un mediocampista.
Hoy los técnicos tiene la opción de tres cambios en un partido, antes no había esa opción y si alguien se lesionaba el equipo quedaba con uno menos, la U perdió el campeonato del 61 por eso, se lesionó Campos y jugamos casi todo el último partido con 10, la oportunidad para hacer los cambios es decisiva, aunque a veces no sirve para dar vuelta un resultado normalmente evita males mayores. En general los cambios son evidentes, sobretodo quienes deben salir.
El público tambien juega y da vuelta partidos, la gente huye de los estadios cuando hay desorden e inseguridad, eso obviamente perjudica a los equipos más populares.
Aunque en general el fútbol de hoy es rápido, son los jugadores los que determinan esa fase del juego, si no se tiene una buena técnica o no se conoce la cancha, es preferible bajar la intensidad y entregarle la pelota siempre a alguien del mismo color de camiseta, muchas entregas al rival van armándolo aunque esté muy desorientado.
El fútbol puede llegar a ser un deporte muy bonito y darle grandes satisfacciones a la gente, pero cuando se hace mal esa misma gente se decepciona y prefiere el mall.

4 comments:

Anonymous said...

Me extraña que entre tanto hincha del fútbol, no hayan llegado comentarios. Los espero, porque yo sé poco de´.... fútbol.
Jacqueline

juglar said...

Se nota que Toño sabe de ¡Futbol?. Tal vez faltó decir que en el ¡Futbol? cuando se gana, ganan todos y cuando se pierde, pierden todos

Atte,

Lucho

Anonymous said...

Pero, qué podemos decir los peloteros....el comentario es bien pensado y sesudo, (para ser de fútbol).

Echo de menos la crítica ácida, la intriga, la ignorancia y falta de objetividad que caracteriza al periodismo deportivo chileno.

Un comentario al margen: en el fútbol también existe lo "políticamente correcto". Candelo quiso hacer historia con un lujito, y falló. Eso no se hace, porque un escenario que siempre existe es fallar, y a la hora de las explicaciones, haber sido displicente y confiado resulta inexcusable. Lo mismo le pasó a Pekerman, al efectuar cambios que no trascendieron, dejando afuera a Messi.

Jugársela y fracasar, para eso hay que tener absoluta conciencia de lo que se está haciendo, y tener cojones. Yo pienso que ni Candelo ni Pekerman tuvieron conciencia de su momento. O sea, perdieron, pero no por jugársela, sino por güeones.
Al menos, en la U se actuó de acuerdo a las circunstancias: fuera Candelo. Y los argentinos?. Cada vez los entiendo menos.

Claudio.

Anonymous said...

En el Fútbol cuando las cosas no se dan como se esperaban, se suele pedir la cabeza del técnico.
Ahora, hay técnicos que son concientes de sus errores y renuncian y hay otros que son incapaces de ver que las cosas están haciéndose mal y echan al "10".
Por ejemplo en la gloriosa "U" las cosas se estaban haciendo mal y...echaron al "10"...

Pablo.