Monday, January 16, 2006

Bien Michelle

Esta es la última vez que le diré Michelle, en los próximos cuatro años será nuestra Presidenta. Tengo una agradable sensación de tranquilidad, esperanza y de haber sido testigo de un momento histórico. Como con el triunfo del NO.
La alegría de la gente la tarde de ayer, inevitablemente recordaba eso. Las palabras de la Presidenta electa también.Estos triunfos contra todos los poderes establecidos me son particularmente agradables. Con el perdón de los de la UC, como el campeonato del 94.
Otra alegría: las palabras de Monseñor Errázuriz: el triunfo de Michelle Bachelet es un signo de paz y reconciliación. ¡ cuánto tiempo que no me sentía tocado por algún representante de la Iglesia, en estos temas mundanos!
Son muchos los signos a interpretar, que elegimos mujer,que ganó por el inmenso apoyo de las mujeres, que su fuerza- y la de la Concertación-están en el mundo popular, que la gente DC no se pierde con lo del humanismo cristiano, que perdió en la R.M. en cinco comunas: Vitacura, Providencia, Las Condes, Lo Barnechea y La Reina, donde se concentra el 5% más rico de Chile.¿que pasa con La Reina tambien se la están creyendo?.
Mejor que Lagos en la anterior segunda vuelta, sumó más que sólo a los comunistas y la derecha unida sacó menos que hace seis años. No hay empate. Hay una justa y clara ganadora.
Tengo la impresión o la convicción de que en los próximos cuatro años el test de la blancura pasa por la excelencia en la gestión estatal, las reformas a la previsión y al sistema binominal, deben ser acompañados de un mejoramiento ostensible en la asignación y ejecución del gasto público, es de esperar que los partidos pongan a disposición de la Presidenta sus mejores personas en este ámbito.
También creo que a los hombres nos va a costar más entender los signos y los tiempos de la Presidenta, pero el tema no es masculinizar La Moneda, sino que aportar a un estilo nuevo y distinto sobre todo del actual.

2 comments:

Kopax said...

Antonio,

Efectivamente en Providencia no ganó Bachelet...después de anunciado el categórico triunfo salí a la calle y se escuchaban los grillos, por un momneto me ilusioné de que los fachosos habían huído a Suiza o algún otro destino de esos que les gustan a ellos, pero no, lamentablemente seguían aquí.
Yo también sentí la euforia de esos momentos de cambio, similar al triunfo del No. Ojalá que en esta ocasión no nos pasen la máquina nuevamente.
Un saludo

Anonymous said...

José Antonio, en tus palabras expresas el sentimiento que embarga a muchísimos demócratas cristianos que hoy no pertenecen a ningún lote, que vemos cómo en los últimos años, los bandos que hoy están en disputa se toman el partido y las bases quedan al margen de cualquier decisión.

Lo se por experiencia propia, porque soy vicepresidente provincial de la provincial oriente y no fuimos convocados ni consultados en la conformación de los comandos de la campaña electoral, tampoco fuimos invitados a conformar el comando presidencial y obviamente nunca hemos sido consultados por aquellos que a nuestro juicio son los mejores para poder representarnos en los cargos políticos de la próxima administración.

Pero lo más importante es como seguimos adelante con el proyecto de Partido que queremos. Por eso el camino es volver a las bases a tomarse los espacios territoriales, aglutinarse y hacer valer en junta nacional los votos políticos, que antaño representaban el sentir de todos militantes, convocar a un congreso ideológico, definir nuestro proyecto de partido, de sociedad y de país.

Me despido en la confraternidad demócrata cristiana,
Gladys Román